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Quién

¡Hola! Me llamo Silvia y esta soy yo

yo-peque

Bueno, esa foto es un poco antigua, ahora mismo tengo 35 años y estoy más o menos así

yo-ahora

A veces también estoy así

yo-mochila

Si tuviera que empezar a definirme con una palabra diría que soy

¡Viajera! 

Claro es un blog de viajes, pero es que suena tan bien…

Me gustaría poder contestar que soy viajera cada vez que me preguntan a qué me dedico.

-Pues yo soy viajera y feliz

Porque ya que estoy, añado lo de ser feliz como profesión, como estado de vida.

Antes decía que era funcionaria (interina). Lo de interina lo decía entre paréntesis, para matizar que no era de por vida, sino solo temporal. Como todo, al fin y al cabo.

Antes de eso, cinco años antes, decía que era estudiante. Dije eso durante unos 9 años que estuve liada con la carrera, el master y las oposiciones. Y antes de eso no me preguntaban nada porque estaba en el instituto y como siempre he aparentado menos edad, estaba claro que era estudiante.

Lo que pasó en esa casi-década fue que me preparaba para el futuro. Estudié Derecho, que me encantaba, pero también me encantaban otras muchas cosas. Aún así me especialicé (en Derecho Europeo, soy European Union lover), para encontrar un buen trabajo. Pero cuando hacía las prácticas trabajaba unas 10 horas al día, y no tenía ninguna responsabilidad. Sabía que cuando empezara a cobrar esas horas iban a aumentar dejándome con más sueño cada día.

Y menos tiempo libre. Uff, no.

Así que decidí opositar para, al menos, poder vivir por las tardes. Pero no terminaba de centrarme. Había vivido dos años fuera de España y me asomaba esa sonrisa estúpida cada vez que pensaba en volver a salir al extranjero.

Entre pensamientos e indecisiones (y muchas cosas más), acabé trabajando para la Administración, y además en un pueblo. ¡Toma ya! Golpe bajo para la cosmopolita.

De escuchar francés en cualquier sitio, a descifrar el acento de aquella zona. Con gente majísima, ¿eh? Pero yo echaba de menos ser una extranjera y descubrir cada día. Así que decidí ahorrar y pensar una alternativa. 

Pero tanto pensé que pasaron casi 3 años y me mandaron de vuelta a Sevilla -wow, la capital- mejorando muchísimo mi calidad de vida. Me acomodé. Y me divertí mucho. Disfruté. También aprendí mucho, guardo un excelente recuerdo de mis ex compañeros, ahora amigos.

Aún así decidí buscar alternativas, esta vez sin dormirme en los laureles. Pero nada me convencía. No quería volver al mundo del Derecho (que apenas había tentado), ni sabía lo que quería, sólo que el escenario estaba en algún lugar fuera de España.

Y cuando se acercaba peligrosamente la fecha límite que me había impuesto surgió la idea. No es que fuera una idea muy elaborada, pero cuando se me pasó por la cabeza me puse tan nerviosa que empecé a dar vueltas dentro de mi casa. Como cuando me llaman por teléfono, que no paro de andar de aquí para allá. Pues así.

Acababa de llegar de un fin de semana en Londres, unos días estupendos con dos de mis mejores amigos. Y tenía esa mini-depresión post viaje. Aproveché ese estado para buscar alternativas a mi vida actual. Pero tampoco quería irme a Londres, o a donde fuera, a empezar de nuevo e intentar establecerme.

Lo que yo quería era viajar. Siempre (o al menos de momento).

Y ahí fue cuando me puse nerviosa. ¡Pues eso! ¿Por qué no viajar y ya está? ¿Para qué más? Me fundo mis ahorros y ya veré luego. Ufff, esa idea dolió, con lo previsora que yo soy. Que me gusta guardarme las espaldas.

Pero, ¿y si hago del viaje un estilo de vida? ¿Cómo? No sé, pero yo me tengo que ir.

Y cuatro meses después anuncié la noticia en el trabajo y lo dejé. Después de eso me compré un vuelo y me fui a Bangkok. Sí, sin billete de vuelta, claro.

Siete meses después volví, aún sin saber cómo ganarme la vida pero teniendo claro que quería seguir viajando. Di vueltas por Alemania intentando escapar, y acabé volviendo a España a trabajar.

Me entró el miedo otra vez. No estaba mal el trabajo, de vuelta en la Administración. Pero, ¡ay!…¿y si probaba algo por mi cuenta?

Al final me fui otra vez.

A Nueva Zelanda hace siete meses y desde entonces estoy volviendo poco a poco a casa.

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2 Comments

  1. Gabi Gabi

    Guapaaaaaa!! aay mi niñaa como se te echa de menos x aquii, pero nos alegramos mucho de que estes tan bien. Muchos besitos!!

  2. Granada Granada

    Silvia, me ha encantado encontrar esto en Facebook, ya que lo ha publicado tu tía M. Vicotria.

    Sé muy feliz y sigue llenándote de experiencias y vida.

    Muchos besicos de una fan,

    Granada.

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